26 de diciembre de 2011

24 de diciembre de 2011

La navidad

Para que los hombres no tengan verguenza
de la belleza de las flores
Para que las cosas sean ellas mismas:
formas sensibles o profundas de la unidad
o espejos de nuestro esfuerzo
por penetrar el mundo
con el semblante emocionado
y pasajero de nuestros sueños
o la armonía de nuestra paz
en la soledad de nuestro pensamiento.
Para que podamos mirar
y tocar sin pudor las flores
y seamos iguales a nosotros mismos
en la hermandad delicada
Para que las cosas no sean mercancías
y  se abra como una flor
toda la nobleza del hombre.
Iremos todos hasta nuestro extremo límite
Nos perderemos en la hora del don
con la sonrisa anónima y segura
de una simiente
en la noche de la tierra.
                                       Juanele Ortiz
                                        1896 - 1978
                                        Entre Ríos - Argentina
 
Brindo porque la navidad sea un rito de "compartir" y no de "consumir"... 
La ilustración es de la carioca Mariana Massarani.

18 de diciembre de 2011

El cuento de la tía

Acá comparto el enlace al cuento "El carretel de la tía Iris". Escrito por Marta Giménez Pastor e ilustrado por Claudia Alche. Colección Los Cuentos del Chiribitil. Editado por Centro editor de América Latina en 1978. 

La página web de esta escritora: http://martagimenezpastor.com/

El grupo de Facebook para aquellos que quieran hacerse amigos: https://www.facebook.com/groups/20343427286/


14 de diciembre de 2011

Susurrando... ando

La silla de imaginar sigue produciendo encuentros maravillosos. 
Como ya conté, escuché este cuento por primera vez de boca de Mirta Colángelo, y con ayuda de Paula la pude contactar para contarle todo lo que se había generado a partir de esa lectura.
Pero grande fue mi sorpresa cuando Mirta quiso venir al CEC a conocernos y compartir un rato de la mañana con nosotr@s.
¡Y eso fue hoy! ¡Cuánta emoción oírla, susurrando al oído de l@s chic@s y los nuestros propios los hermosos poemas que conoce! Escuchar el cuento que narró "El conejo y el puma".
Su presencia tan entera e intensa siempre produce fascinación.... 
¡GRACIAS, GRACIAS! ¡Y que la silla de imaginar siga dando sillas!






"El arte nos permite ver el horror sin bajar los ojos. Porque la belleza con que nos lo muestra nos ayuda a asumirlo, a conocerlo y nos da fuerzas para indignarnos, conmovernos, sacar nuestras conclusiones y decidir nuestras acciones. El arte no cambia las condiciones materiales de nuestra vida, pero toca profundamente nuestro sentir, nuestro espíritu. Por eso lo necesitamos tanto como necesitamos el pan. Porque sin arte, una nación muere de aburrimiento, de amnesia y de fealdad". César Brie (Regalo de Mirta, además de dos hermosos libros que nos dedicó!!!!)

4 de diciembre de 2011

Tristeza



El miércoles se quemó mi lugar en el mundo... El refugio Berghof... en el Cerro Otto. 
¿Por qué mi lugar en el mundo? Porque las lengas en abril y mayo adornan la ladera del cerro de color ocre  y mirando hacia arriba divisabas el refugio... Porque lo veía desde el patio de la escuela.... Porque nos íbamos con las chicas a tomar mates y comer cositas ricas... Porque  por sus alrededores fuimos con alunm@s a reconocer pájaros del bosque andino-patagónico y los "escuché" realmente por primera vez...  
Porque al pie de ese cerro nació mi hija... 

1 de diciembre de 2011

Fin de año con la silla de imaginar

En entradas anteriores les contamos cómo llegó a nuestras manos el libro álbum "La silla de imaginar" escrito por Canela. 
También cómo nuestro amigo Javier  del Periférico Cultural nos regaló una silla hecha por él, para imaginar mejor...
Pero la cosa no terminó ahí. Se nos ocurrió compartir esta historia  con los papás y mamás del CEC, con tod@s aquellos que compartieron con nosotr@s tantas cosas durante el año en el acto de fin de curso.
Y pusimos manos a la obra. Entre todas las compañeras y con l@s chic@s armamos el árbol de sillas (recorriendo el barrio buscando ramas), los frutos (sillitas hechas con ramitas de la hiedra de Sofía), l@s chic@s se disfrazaron, dibujaron, buscaron cosas para mostrar a l@s demás lo que se habían imaginado.  






Y hoy pudimos compartir esta bella historia con toda la comunidad. 
Fue muy emocionante, porque invitamos a participar a tod@s escribiendo o dibujando lo que se hubieran imaginado a partir de la lectura del cuento. Los mensajes que colgaron del árbol fueron conmovedores.


Así como el protagonista del cuento imagina con su silla que el tren volvía a pasar por el pueblo, nosotr@s como comunidad educativa, nos imaginamos que el año que viene tendremos nuestro edificio propio y como a Julián Lencina, ¡seguro que se nos cumple!
¡GRACIAS A TOD@S!: A Canela por escribir esta historia tan buena, a Mirta Colángelo por difundirla, a Javier por hacernos una silla tan copada, y en especial a los nenes y nenas del CEC por subirse a la silla e imaginar cosas tan lindas.




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